David Villa llegó al Barça en verano como substituto del sueco Zlatan Ibrahimovic. Aún no había disputado ningún minuto y ya era bendecido por todo el barcelonismo.
El crack asturiano, procedente del Valencia, ya ha demostrado que clase de futbolista es; ágil, inteligente y con gol, mucho gol. Tal vez es por eso que de Villa se espera que sea la referencia en ataque del F.C. Barcelona en los próximos años. Aunque hasta el momento lo único que ha demostrado es una falta de acierto preocupante.
David Villa ha sido referencia en todos los equipos en los que ha jugado; Sporting, Zaragoza, y Valencia, y por eso su llegada al Barça ha creado una expectación que al final puede ser perjudicial para el jugador.
Nadie duda de su capacidad goleadora, pues ha sido el máximo anotador español en los últimos años y en algunos de ellos ha competido por el pichichi, pero en los partidos que le hemos visto hasta ahora en el Barça ha dejado más dudas que goles.
Mientras otros futbolistas tienen un idilio con el gol, David lo tiene con los palos. Si darle al palo sumara medio gol seguro que el "guaje" ya sería pichichi. El de Tuilla lo intenta una y otra vez, con movimientos muy acoplados al juego del Barça, y se muestra muy ofensivo de cara a la portería rival (lo que le hace caer muchas veces en fuera de juego) pero cuando llega la hora de definir parece que las luces se le apaguen a Villa.
Tiros al muñeco, al palo, o que van incomprensiblemente fuera (como el gol que falló con España).
No hay dudas sobre su rendimiento, y su margen de error es grande, pero tiene que dar un golpe en la mesa. Debe anotar ya y disipar, no sólo las dudas de la afición, sino las suyas propias, que son las que le están impidiendo ser el goleador que todos sabemos que es, pues no tengo ninguna duda de que tras un par de goles volveremos a ver la mejor versión de Villa.